Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Análisis’ Category

Escoja la respuesta que más se ajuste a su realidad. Sea sincero. Si su respuesta exacta no está dentro de las posibilidades, escoja la que más se acerque.

Las preguntas del 1 al 7, están relacionadas con la tienda.

Observe cuidadosamente la(s) que hay por su casa y responda:

1) Cuente el número de tiendas que hay dos cuadras alrededor de su casa.

a. Ninguna, hay supermercado.
b. Hay un mini mercado que hace unos años fue tienda.
c. 2 o 3, todas debidamente enrejadas
d. Creo que 4 o 5, no estoy seguro porque los establecimientos que hay por mi casa son confusos. En las droguerías venden útiles escolares, en el estanco venden leche… así que me queda difícil diferenciar cuál es tienda.
e. De 6 a 9, no estoy seguro, es que casi me roban por estarlas contando.
f. Como 10, no estoy seguro, hay unas partes a las que los de mi pandilla no podemos ir.

2) Observe el cartel publicitario de su establecimiento comercial mas cercano donde se abastezca y responda:

a. Letras grandes pegadas a una pared, normal.
b. Tiene un cartel luminario debidamente iluminado.
c. Tiene un cartel publicitario luminario pero sin bombillos.
d. Hay un cartel publicitario de Postobón con el nombre de la tienda.
e. Por los carteles verticales de fondo fosforescente. Uno dice ‘MINUTOS’ y otro dice ‘TIENDA’.
f. No hay cartel. Se sabe que es tienda porque al reverso del portón donde funciona el establecimiento comercial, hay una colección ecléctica de afiches: del álbum de Protagonistas de Novela, de leche Puracé, de la olla que regala Ricostilla, de una nueva marca de salchichón.

3) Ahora indague acerca del atuendo con que los compradores van a comprar el desayuno en la tienda escogida para el estudio.

a. No salgo a comprar abarrotes para mi desayuno, lo que necesito está en la alacena.
b. Con pantaloneta Adidas, chanclas playeras compradas en el Rodadero y camisa polo.
c. Con pantaloneta Adidas chiviada, Chanclas playeras compradas en el Ley y camiseta Gef.
d. Con pantaloneta, chanclas de Calzatodo y camiseta de Amway.
e. En pantaloneta, camiseta, pero con chanclas Croydon.
f. Descalzos, en pantaloneta y sin camiseta.

4) Con qué frecuencia se abastece?

a. No sé, María es la encargada de eso.
b. Es indefinido, cuando el mercado se está acabando, vamos en familia y comemos helado a la salida del super mercado.
c. Cada mes, si pagan cumplido en la empresa.
d. Cada 15 días. Con la quincena, claro.
e. A diario, después que entreguen el producido del taxi.
f. A diario, después que mi Papá (o yo) llegue con el producido del mototaxi.

5) Indaguemos en la forma de pago.

a. María paga con Visa.
b. Efectivo o tarjeta del super mercado en donde se haga el abasto.
c. Sólo efectivo.
d. Efectivo y el vecino fía cuando (por un mal cálculo de la compra) el dinero llevado no es suficiente.
e. En su mayoría, fiado. Se paga cuando llegue la quincena.
f. Efectivo y fiado. La segunda sólo si el vecino se da cuenta que tengo jornales.

6) Indague en la forma como se llaman cliente-proovedor.

a. Salvo María, no se los nombres de nadie quien me sirva.
b. No hay necesidad de llamarnos.
c. Yo le digo Don Pedro y él me dice Doctor (si supiera lo lejos que estoy de serlo!)
d. Él me dice vecino, pero yo le digo Doña Juana.
e. Yo le digo vecino y él me dice vecino.
f. Yo le digo Patecumbia y él me dice Pocheche

7) ¿Expenden salchichón?

a. ¿Salchichón? ¡Qué nombre tan curioso para un alimento!
b. Sí, pero le decimos embutido.
c. Sí, pero mi mujer no me deja comprar porque es antihigiénico.
d. Sí, pero sólo Zenú.
e. Sí, hay de pollo y ahumado. Siempre compro del primero.
f. Sí, hay de pollo y ahumado. Siempre compro del segundo.

Las siguientes preguntas estarán relacionadas con el barrio. No lo niegue.

8 )  Cuente el número de canchas microfutbol que hay en su barrio.

a. Una y hay que pagar para jugar.
b. Una. Y nunca se usa.
c. Una. Y solo juegan allí personas de otros barrios.
d. Como 2 o 4, y son usadas como canchas de microfútbol, nunca como canchas de futbolito.
e. Más de 5 y son suficientes.
f. Más de 5 y por las noches y domingos por la mañana, todas están llenas.

9) Ahora recordemos los Diciembres en la cuadra donde vive y responda de acuerdo a la decoración de temporada:

a. Con mangueras luminarias que bordean toda la casa, casa-finca en mi caso.
b. No hay adornos especiales, no exteriormente.
c. Con discretas luces que cada casa pone de acuerdo a sus gustos.
d. Pintamos los postes, pintamos muñecos en la calle y se sacan los bombillos de todos los años, los que hacen de pasacalle.
e. Hacemos adornos con material reciclable, con los cuales son engalanadas uniformemente todas las casas, además, pintamos logos comerciales de empresas radiales. Hemos ganado 4 veces consecutivas la Cuadra Tropicana.
f. Pintamos los postes, nos gustaría pintar la calle, pero la tierra es muy difícil de pintar.

10) Si usted hace una fiesta en su casa….

a. Nunca hago fiestas en mi casa, para eso está el club.
b. Van menos personas de las invitadas, a las cuales se les ofrece güisqui toda la noche.
c. Van sólo los invitados, a los cuales al principio se les brinda güisqui y luego aguardiente.
d. Van solo los invitados. La fiesta termina con mi mujer echándonos y nos toca ir a rematar a otra casa. La fiesta termina cuando llega la policía diciendo que los vecinos llamaron y que hay mucha bulla.
e. Se llena la casa con invitados y conocidos que no han sido invitados. La fiesta termina en pelea a puños, la policía llega pero tarde.
f. Se llena su casa con invitados y con gente que no conoce. La fiesta termina en pelea de pandillas, la policía nunca llega.

Ahora indaguemos en el la intimidad de una casa cualquiera de su barrio…

11) Escoja una casa cualquiera y observe los diplomas que hay en ella
a. Hay muchos y están ordenados de acuerdo a las generaciones. Están ubicados en el estudio.
b. Hay tres diplomas universitarios, uno de la mujer, otro del marido, del hijo. Están el estudio.
c. Hay dos dos diplomas, uno de la mujer y otro del marido, en la sala
d. Hay un diploma de bachiller, y uno universitario, los dos en la sala.
e. Hay un diploma de bachiller y uno del Sena, los dos en la sala.
f. Hay un diploma de bachiller y está en la sala.

12) Vaya con 6 personas y pida que le regalen agua a todos, observe los vasos

a. No nos dieron agua
b. Todos iguales, todos cristales
c. Todos son iguales, hay 5 cristales y completaron con uno de cafe
d. Todos son iguales, los vasos son metálicos
e. Todos son diferentes, hay uno de mermelada
f. Todos son diferentes, hay uno de una promoción de Postobón de la Copa América del 99

13) Haga la siguiente prueba: escoja una familia amiga que viva en su barrio, visitela a eso de las 4 de la tarde y como gesto de cordialidad, obsequie dos mil de pan, espere la hora del café:

a. Me dieron sólo agua.
b. Me dieron té con galletas.
c. Me dieron café con croassant
d. Me dieron café con pan, pero no el que llevé.
e. Me dieron café con el mismo pan que llevé.
f. Me dieron café con plátanos fritos.

14) Haga la siguiente operación: (# de cuartos) %( # de personas que viven en su casa), responda de acuerdo al resultado:

a. No sé, ¿la servidumbre cuenta cómo habitantes de la casa?
b. 2
c. 1,5
d. Exactamente, uno.
e. 0,5
f. No sé. Mi hermano duerme en una colchoneta en la sala, ¿la cuento como pieza?

15) Cuando se acaba el champú en su casa, ¿qué hace?

a. Nunca se ha acabado.
b. Voy a el lugar de abastos más cercano, compro el champú y aprovecho para comprar otras cosas que hacen falta.
c. Voy a al mini y compro un tarro pequeño.
d. Voy a la tienda y compro un cojín de champú.
e. Voy a la tienda y fío una papeleta de champú.
f. Lleno con el agua el recipiente vacío, lo bato y me baño con el agua-espuma que resulta de la operación.

______________________________________________

Resultado:

Asígnese puntos de acuerdo a lo siguiente:

a) –> 6 puntos

b) –> 5 puntos

c) –> 4 puntos

d) –> 3 puntos

e) –> 2 puntos

f) –> 1 punto

Si obtuvo 90 puntos, deje de hablar paja y…¡COJA OFICIO!

Si obtuvo entre 77 y 89 puntos, pertenece al selecto estrato 6. Lo insultaré públicamente cuando lo vea en carteles publicitarios políticos, pero lo envidiaré en silencio.

Si su resultado está entre 65 y 76 puntos, usted pertenece al estrato 5. Sigua luchando, algún día será del 6.

Entre 53 y 64 puntos, usted pertenece al estrato 4. Hay dos opciones: que sea un pobre superado o rico caído en desgracia. Asomarrano te desea lo primero.

Entre 41 y 52 puntos, pertenece al combativo estrato 3. ¡Siéntase orgulloso! Es el primer estrato que no recibe Sisben ni auxilio de Familias en Acción. Haga saber el hecho.

Entre 29 y 40 puntos, usted pertenece al maltratado estrato 2. Sabemos que a veces pasa por algunas dificultades, pero, ¡tranquilo!, puede ser peor.

Entre 16 y 28 puntos, usted pertenece al estrato 1. Asomarrano pide disculpas si lo hemos ofendido, pero al mismo tiempo, lo felicitamos por contestar sin pena y sinceramente.

Si obtuvo 15 puntos, deje de hacer test pendejos, póngase a trabajar si quiere conseguir plata y…¡COJA OFICIO!

Read Full Post »


Uno se mete a escribir porque algo le duele, porque debe en la tienda y ya no le van a fiar más, uno se mete a escribir porque no pudo aprender a tocar guitarra y canta tan feo que la mamá lo calla cuando lo hace en la ducha, porque todas las ex han conseguido novios mejores que uno, porque una vez ellas se van a casar y van a ser felices, porque hay una brecha muy grande entre las chicas que a uno le gustan y las que le hacen caso, porque le gusta trasnochar, porque escribir le parece un oficio esnobista y así piensa conseguir que las chicas lo amen, uno se mete a escribir porque vive aun con su madre.

Uno se mete a escribir porque es muy enano y viejo para ser futbolista, porque es muy feo y enano para ser modelo, porque no conoce Buenos Aires, porque quiere estar solo, porque Facebook cada día lo aburre más, porque amó a alguien y alguien lo amó, porque sus amigos están triunfando, porque a uno le gusta el look de las chicas intelectuales, porque cree que la vida de uno es más interesante que la de los demás, porque la maldita pelirroja le importa nada si uno muere por ella o si sale mi foto en la primera plana del Extra, porque le gustan las pelirrojas, porque anteriormente le gustaron las negras, después las monas y las trigueñas, en ese orden.

Uno se mete a escribir porque un amigo le dijo que nunca iba a ser feliz, porque le gustan las cosas gratis, porque quiere pasear por una ciudad en invierno con una bufanda amarrada al cuello, porque no sabe lo que quiere, porque no puede vivir como Sabina, porque no puede vivir, porque una chica se decepcionó y uno quiere vengarse, porque no ha hecho nada importante con su vida, porque piensa que es especial, porque se aprendió diez palabras raras y piensa que con eso basta, porque ha leído mucha basura, porque quiere conocer a Charly García y quiere que le diga que le gusto su libro, porque quiere ir a un programa con Paulo Coelho y decirle, al aire, lo que piensa de sus libros, uno se mete a escribir porque escribió un cuentico y ya se la creyó.

Uno se mete a escribir porque los brutos del colegio ya son abogados y tienen carro, porque la psicóloga ya no se lo aguanta más, porque es el chico nada, porque quiere que sus padres se sientan orgullosos de uno por cualquier cosa, uno se mete a escribir porque a veces se ve una película y llora, porque vio el Rey León y lloró, porque le duele algo pero es feliz, porque quiere que una chica se arranque los pelos de la rabia cuando lo vea ganando un premio, uno escribe porque puede reírse de sus desgracias.

Uno se mete a escribir porque sabe poner comas y empieza los párrafos con mayúscula, porque le gusta que le digan que es bueno en algo, porque cuando va por la calle, se la pasa pensando en güebonadas que lo hacen reír solo y la gente piensa que uno está loco, porque quiere decirle algo a alguien pero no sabe cómo, porque nunca hizo un gol importante, porque le gusta sentir la sensación del teclado en los dedos, porque quiere aprender algo para distraerse cuando vaya preso por apalear a un ladrón, porque piensa que Calamaro es un genio y piensa algún día escribirle una canción, porque una niña una vez le dijo que no quería bailar, porque no puede odiar a nadie, porque nadie lo odia, porque tiene miedo, porque sabe que lo aman pero se siente solo, porque llora como niña por la noche, porque piensa que el futbol combina bien con la literatura, porque una chica le hizo daño, porque no quiere que le nieguen la visa gringa, porque le gustó una maldita canción cursi, porque quiere ir a Miami y, al volver, decir que es como Cali pero grande. Uno se mete a escribir porque es un güebón.

Pero es bueno escribir, sobre todo cuando son las tres de la mañana y al otro día si hay que hacer algo importante. Es bueno escribir, sobre todo cuando ninguna chica quiere acostarse con uno por temor a estar en el blog que uno escribe. Es bueno escribir, sobre todo cuando uno está destrozado y todos se dan cuenta y uno inspira lástima. Sobre todo cuando uno está presentando un examen de Radiocomunicaciones y se le ocurre una idea para un cuento y no se puede concentrar, sobre todo cuando uno escribe un cuento en el cuál alguien se suicida y la mamá piensa que uno se va a suicidar y le pide ir al psiquiatra, sobre todo cuando los familiares le dicen que no pierda tiempo en pendejadas y que se gradué rápido. Es bueno escribir, sobre todo cuando a tu novia le importa más el despecho de su amiga gorda que lo que uno le escribió.

Read Full Post »

En edad de merecer

Si. A veces creo que seré un buen padre. Me imagino con mi hijo –que lo quiero llamar simplemente Juan, como muestra de austeridad y egoísmo- en un parque,  hablándole de mujeres y celebrando que sus dedos, aun frágiles, han escogido una morena de caderas convergentes como muestra de buen gusto (aquel que a su padre le faltó, a veces); la madre nos mira, furiosa, calla y mira de reojo sus nalgas. En otra visión esta Juan –no he considerado que sea niña- luciendo orgulloso, su acervo deportivo, gritando ardorosamente el quimérico milagro del futbol, abrazando a su padre y  enseguida, a una morena de relieves insoslayables que esta junto a nosotros; entre tanto, su madre nos ve por televisión y desea que el abrazo no se vuelva familiar. Esas dos visiones advierten que Juan y su padre pasarán entrañables momentos, incorruptibles por el mordaz paso del tiempo. También me veo dándole precisos consejos cuando el díscolo Juan sufra su primera herida del amor, encubriendo tal vez, la poca autoridad moral que tiene su padre para hablar de mujeres. O me visiono infligiendo un justo castigo al calor de unos rones, cuando Juan haya huido irresponsablemente en mi auto. Eso demuestra que seré un padre perfectamente equilibrado, no tan mojigato como para evitar tomarme un trago con mi hijo, pero tampoco tan indulgente como para permitirle una huida con aquella que le ha roto el corazón, además, con el agravante de usar el carro de su padre.

No. Otras veces creo que seré un mal padre. Tal vez una noche llegue con un séquito de borrachos que celebran mi pésimo humor como contraprestación a que he ofrecido mi casa hasta que sólo el límite del licor -y no la decencia-, pueda imponer; olvidando tal vez, que Juan descansa merecida y necesariamente para sus pruebas selectivas a la universidad. Y más tarde, cuando un almuerzo se vea interrumpido por los malos resultados, lance dicterios y en una insipiente amenaza, ciego de ira, incluso dictamine que tendrá que estudiar en la Fundación.

__

Si. Encontraré a una buena mamá. El mundo está lleno de mujeres maravillosas y en cualquier parte es fácil encontrar a una que se despoja de su saco para cobijar a su hijo, una que le perdona a su hijo cualquier falta (así sea una ofensa hacia ella), una que sin ninguna contención, deja caer sus lagrimas hasta porque su hijo se ha graduado de la Fundación. Hay madres abnegadas, responsables, amorosas, valientes, comprensivas, entregadas y alguna de ellas podría ser la madre de Juan.

No. Es muy probable que no exista. He visto casos terribles de mujeres que abdican ante el embate de la tormenta que produce una pasión nueva, y abandonan a sus hijos a la torpe crianza que un padre pueda darles. Recuerdo a mi perra Sombra. Era la peor madre del mundo. Se acostaba encima de los cachorros, no dejaba que le mamaran, por recordar algo. Una vez hice una prueba: me puse todas las medias de futbol en mis brazos y asome a cada uno de sus cachorros por el balcón (como Micheal Jackson a Blanked), pero Sombra, en evidente gesto aprobatorio, me lamió. Yo conocía a Sombra y era claro que me comunicaba: “Fresco, suéltelos” o “No soy una mamá digna, llévelo al Bienestar Perruno”.  Ahora reflexiono y pienso que, como Sombra, hay otras perras que no les importa su descendencia y una de ellas puede ser la mamá de Juan.

__

Si. Finalmente, una plena vida familiar es lo que todos queremos. Cuando abrazo mis nostalgias para buscarle sentido a mi vida, siempre aparecen, en un pedestal, los recuerdos familiares (que no nombraré por física pereza mental). Testimonios como: “mi hijo es una bendición”, “mi hijo es lo más hermoso que me ha pasado”, “es lo que me motiva a levantarme”, “mi familia es por quien lucho”, me producen escalofríos y quisiera sentir alguna vez lo que ellos están sintiendo. Entonces me da por pensar que aquello es lo trascendente y que así como con mi familia pude formar ese mar de bellos recuerdos, lo haré junto a Juan y a su madre, que es posible que existan o no.

No. Ser mancebo es un estado de inteligencia superior. Si bien el objetivo biológico de todos los seres es transmitir sus genes, los hombres tenemos algo que nos diferencia: conciencia. Ella nos da la facultad de desviarnos del aburrido y lineal nacer-reproducirse-morir, para pensar nuestras vidas de maneras más versátiles. Parece ser que por ello, en medio del efluvio, todos los tíos cuando se emborrachan, aconsejan lo mismo: mijo, no la cague tan rápido, mire que después de los hijos y la mujer (respiro profundo)….tuqui-tuqui-lulú, y su mano sugiere una dolorosa decapitación. En toda familia siempre hay un mancebo (solterona se llama en caso de ser dama), y en reuniones familiares se distingue porque es el menos arrugado de sus hermanos, el que más ha viajado, el que toma con los sobrinos y el que todavía baila enamorado con su novia veinte años menor. Siempre me ha seducido ese estilo de vida, la encuentro honorable, elegante, protestaría. Y ahora con la pastillita del día después, que venden a cómodo precio en Profamilia, es fácil que un accidente no se interponga si decido  vivir como la tortuga Jorge.

__

Si. Mi vida económica será saludable y mi descendencia tendrá buena vida. A veces pienso que los hijos no son impedimento para una riqueza floreciente, al menos  no tendrían que serlo para una pobreza decente. No recuerdo un magnate sin hijos. Siguiendo esa lógica, mi sueño de ser un nuevo rico será perfectamente compatible con Juan, quien se beneficiará de los humildes talentos de su padre. Y yo le garantarizaré por lo menos la educación (aunque sea en la Fundación), y algo que nunca tuve: unos guayos Nike.

No. Tener un hijo es muy caro. Debo confesar que si fuera mujer, me estaría dejando el bus, eso quiere decir que la mayoría de mis amigos han procreado. Entonces, soy conocedor indirecto del precio de la paternidad. Y es alto. Que los cuadernos de Natalia Paris, para que estudie a gusto; que las citas de psicología, porque si no se suicida; que la ropa de marca, para que se acompleje; que los guayos Nike, para que no se acomplejé el papá; que las cenefas de conejitos, porque tiene que vivir en un ambiente cálido; que tiene que estudiar en Los Andes, porque es el único colegio en Popayán donde no hay gamines; que los uniformes comprados en Deportivos Pubenz, porque los que le hace la abuela quedan chuecos; que hay que meterlo al Cambridge, porque si no fracasa; que hay que vivir en conjunto cerrado, porque si no se vuelve marihuanero.  Todos esos gastos me aterran. Además, veo a mis amigos exprimirle hasta el último centavo a su tarjeta Éxito en temporada escolar. Cuando soy testigo de lo cerca que convive la economía familiar con el límite crediticio impuesto por Datacrédito, se me ocurre que hay muchas ciudades por conocer, muchas playas para emborracharse, muchas mujeres para invitar a Paris, pero sobre todo: muchos mundiales por vivir. Concluyo que si se me ocurriera ser padre, tendría que hacer un gran esfuerzo para derrotar mi egoísmo. Hasta hoy, todo el dinero que gane lo quiero para mí y tal vez, si me doy por vencido en el amor, para una mujer florero.

__

Si. Juan será el hijo que siempre soñé. La mala información genética de su padre será corregida cuando su madre consumada frenéticamente Emulsión de Scott, acido bórico, Kola Granulada, Vitacerebrina, Vino Sansón, Omega 3, zarzaparrilla del doctor Lher, y cuanto producto nos ofrezca el tipo que más aparenta felicidad en el mundo: cualquier vendedor de Omnilife. Su cuerpo será tan fuerte, como su alma, y le evitará a su padre, trasnochadas y peleas con los funcionarios ineptos del risible sistema de salud colombiano. Será un galán, recibirá llamadas anónimas y mensajes insinuantes en su Facebook (si todavía existe).  En cuanto a su personalidad, será un caballero, como lo intentó ser su padre. Será educado, culto, gallardo, honorable. Será buen hijo. Sin muestra de anarquía, aceptará el gobierno doméstico, comprará todos los años un bonito regalo para el día del padre, y cuando sea universitario, buscará las compañeras más bonitas para hacer trabajos en la casa, sabiendo que su padre las espiará por la ventana que da al estudio y será ligeramente más feliz. Mientras tanto –es posible– su madre espíe a su padre y de reojo, de nuevo, mire su cola. Juan será inteligente y sabrá no seguir los malos ejemplos que ha visto en su padre.

No. Temo que Juan no sea que lo que quiero. El aprendizaje es a menudo caprichoso. Se puede dar la mejor educación, dar el mejor ejemplo, aplicar todo lo que enseñan los libros de padres, pero siempre se corre el riesgo que un hijo salga como si lo hubiera criado el Tino Asprilla y hubiera estudiado en el Inem. Pasa con los gemelos, los dos han vivido en ambientes sociales como ellos, idénticos, pero siempre hay uno ramplón y otro juicioso (que un sociólogo me explique). Sumando todo, es posible que Juan sea maleducado, feo, ordinario, bruto. Tanto, como aprender de los malos ejemplos que le da su padre. Es un riesgo que no se si lo quiero correr.

__

Pero mi abuelo, con su sabiduría campesina me he enseñado que no hay que ensillar las bestias antes de traerlas, entonces no tengo que resolver mis dudas acerca de mi paternidad antes de conseguir una dama que me crea digno de reproducción.

__

Bonus Track:

Otras razones para reproducirse:

  • Para que por lo menos una persona que cargue mi ataúd, le haya importado mi vida.
  • Para culpar a alguien si no llego a tener plata.
  • Para que alguien me mantenga cuando este viejo.
  • Para demostrar que mi aparato reproductor funciona.
  • Porque disfrutará de unos buenos abuelos.
  • Porque me gusta mi apellido.
  • Para que mi mamá no piense que soy gay.
  • Porque es posible que mi hijo sea un buen hijo y simultáneamente, millonario.
  • Para ser abuelo.
  • Para ser tan buen padre como mi padre.

Otras razones para no reproducirse:

  • Porque el mundo está muy poblado.
  • Revelarme contra la sociedad.
  • Para no preocuparme por dar bien ejemplo.
  • Para no aguantarme a ninguna mujer en embarazo.
  • Para no ver ningún parto.
  • Para solo preocuparme por mis problemas.
  • Para no tener que explicar mis errores en retrospectiva.
  • Para no cambiar pañales.
  • Para no ir a la cárcel si quiebro.
  • Para que no sea gobernado por Juan Manuel Santos o el que siga de la saga Uribe.

Read Full Post »

Aún siento la camisa mojada pegada a mi espalda tirando hacia abajo como un lastre molesto. Las finas gotas de lluvia caen como saetas danzando al capricho del viento intermitente que se apresura a secar la cera amarilla que llora la vela que sostengo, amontonándola en una gran costra amorfa sobre mi mano derecha. Experimento el refrescante aunque inútil placer del penitente, que redime sus pecados por medio del abuso del dolor y del ejercicio del precioso arte de la autoflagelación. Pocas cuadras más adelante, ocho hombres maduros como pacientes hipopótamos cargan sobre sus hombros la imagen de un hombre cubierto de sangre que sostiene un tallo a guisa de cayado y está sentado con majestad sobre un pequeño muro repleto de arabescos.

(más…)

Read Full Post »

No entiendo las canciones de amor. Mi mamá, que casi nunca me da consejos (a veces sospecho que es una estrategia pedagógica que aplica aquello de que “algo bueno, si breve, dos veces bueno”  y otras veces sospecho que me cree idiota) alguna vez me enseñó (acaso jugándose una carta al futuro) que uno puede ser casi todo en la vida, pero no malagradecido. Yo le creí. Por eso no entiendo las canciones que niegan todo pasado para afirmar un amor presente.  Primero: no hay necesidad; se puede amar tan intensamente como se quiera, sin desconocer que tal vez hubo alguien que hizo que un verano fuera feliz. Y segundo: ¡Que gesto de tan abyecto y descortés! ¿Cómo es posible condenar al gélido olvido a esas personas que te amaron, que te enseñaron, que poblan con su presencia tus recuerdos? Por suerte para mi mamá, nunca escuchará Ella Baila Sola, y si por algún vericueto del caprichoso destino, llegara a escucharlas, estoy seguro que no le prestaría atención, como lo hizo dignamente su hijo hasta antes de escribir este post. (más…)

Read Full Post »

De los fabulosos especímenes que suelen poblar nuestra fauna tropical hay uno que me causa especial fascinación. Es un ser casi mitológico, provisto de un repertorio infinito de frases de cajón y vocablos exóticos generalmente producto de un español bastardo y un inglés mal aprendido. Es capaz de ofrecerte viagra, hostias, becas o supositorios con el mismo graznido altisonante y en la misma frase sin siquiera ruborizarse. Su voz adopta matices dramáticos cuando puja cual si estuviera en inodoro ajeno cuando proclama dificultosamente el nombre de su clan. Y lo hace con una resignación casi bíblica, porque está cumpliendo la horrenda tarea que Satanás le ha impuesto: Ser locutor de FM.

(más…)

Read Full Post »

Me aterra lo bien educados (al menos así se hacen ver o los hacen ver) que son por estos días los alumnos del primer colegio donde estudié. Un par de veces que pasé por allí a la hora de la salida, me quedé obervando atentamente. Esperé que sus conductas grotescas me condujesen en un viaje nostálgico a las épocas en donde las mujeres eran un mito creado por hermanos mayores. Escuché: Gustavo, no olvides traer mi cuaderno mañana, por favor. Me sorprendí por varias razones con esa frase. Quien se refería a Gustavo: lo tuteó, lo llamo por su nombre y no por su apellido ni por su apodo, no dijo groserías y no mencionó acción alguna en contra de su benemérita madre en caso de no traerle el cuaderno. (más…)

Read Full Post »

Older Posts »